Ortomosaicos
¿Qué son los ortomosaicos? Un ortomosaico, también llamado ortofoto, es un conjunto de imágenes que se han unido mediante un proceso llamado fotogrametría para generar un mapa continuo de la zona que cubre el lote de fotos, siguiendo una proyección cartográfica determinada. Los ortomosaicos tienen muchas aplicaciones: en Sitemark los utilizamos para detectar anomalías térmicas, hacer el seguimiento del avance de las obras y mucho más. Según el producto de datos, también entregamos estos ortomosaicos junto con nuestro análisis, ¡lo que significa que los usuarios de la plataforma pueden verificar nuestros hallazgos y análisis!
Artefactos
¿Qué son y cómo los gestionamos?
Los artefactos son pequeñas distorsiones en un ortomosaico que pueden producirse por diversos motivos. Algunos ejemplos son: zonas con menor solapamiento, zonas con bordes marcados o casos en los que se combinan datos tomados en distintos momentos del día, de modo que cambian las sombras o la posición de los paneles. También los vemos con algunas cámaras de doble función, en las que el solapamiento de las fotos RGB es mucho mayor que el de las fotos térmicas y hay demasiadas fotos RGB.
En general, los ortomosaicos RGB se utilizan para ofrecer una visión general de la planta con una resolución lo bastante alta como para identificar las causas de los defectos detectados en las imágenes térmicas (productos de datos solares). Permiten que el propio usuario compruebe que nuestros análisis tienen sentido, sin tener que revisar las miles de fotos originales.
Este ortomosaico se obtiene mediante un proceso llamado fotogrametría, que es sensible a muchos parámetros, entre ellos la calidad de las imágenes originales tomadas por el dron. Los problemas de las imágenes originales, como los reflejos solares, pueden trasladarse después al ortomosaico.
Siguiendo con el ejemplo de los reflejos solares, durante el procesamiento hemos implantado flujos de trabajo para asegurarnos de que esos reflejos se identifiquen y se eliminen del ortomosaico. Sin embargo, el ángulo del sol a veces puede afectar a toda la foto (más allá de los reflejos) y dar una coloración distinta a los paneles (técnicamente, reflejos de la luz solar en las barras colectoras y en las cintas de interconexión), de modo que la imagen se ve diferente del tono azul habitual al que uno está acostumbrado. Aunque esto puede resultar poco estético, no afecta a la detección de causas, ya que estas siguen siendo visibles en esas condiciones.
Para obtener un ortomosaico perfecto, lo ideal es un cielo totalmente cubierto, de modo que la iluminación sea homogénea. Pero esto es incompatible con la termografía, que necesita un buen nivel de irradiancia (y, por tanto, sol) para ofrecer resultados de calidad.
Por eso, en algunos casos el ortomosaico puede no estar libre de artefactos y resultar algo menos agradable a la vista; sin embargo, desde el punto de vista funcional es perfectamente válido para el análisis que se necesita.
Decoloración
A veces puede producirse un cambio brusco de color en el ortomosaico térmico, que en realidad se debe a un comportamiento de las cámaras FLIR. Estas cámaras tienen que recalibrarse durante los vuelos y en los cambios de batería para garantizar que las mediciones de temperatura sean coherentes. La calibración se realiza mediante un proceso llamado FFC: Flat Field Correction (corrección de campo plano).
Aunque en teoría esto aporta coherencia a las mediciones, a veces el proceso de calibración introduce un sesgo que hace que todas las mediciones de una serie de fotos salgan más cálidas o más frías. Esto afecta a las mediciones de temperatura absoluta en las fotos originales (en bruto), pero no a las mediciones relativas. Dicho de otro modo: la temperatura absoluta en esas zonas puede desviarse algunos grados, pero la diferencia de temperatura entre dos píxeles de la misma foto seguirá siendo precisa.
Aunque de vez en cuando vemos este comportamiento, preferimos dejar los resultados tal cual porque:
Se debe al hardware y no permitimos que nuestro procesamiento altere ningún dato en bruto.
Como utilizamos datos radiométricos y conservamos los datos en bruto, tanto nosotros como los usuarios de la plataforma podemos usar los controles deslizantes del rango de colores para optimizar la visualización y minimizar o eliminar cualquier efecto de la decoloración.
La detección de defectos no se ve afectada: tanto la detección como las mediciones de temperatura utilizan las fotos originales y se centran principalmente en las diferencias relativas de temperatura, por lo que no les afectan los desplazamientos de la temperatura absoluta.
Siempre realizamos un control de calidad manual de los datos (con intervención humana) y prestamos especial atención a esas zonas.
FLIR es consciente de este problema y sabemos que está trabajando para mejorar el proceso FFC a largo plazo.
Una vez más, aunque los resultados no resulten estéticamente agradables, no tienen ningún efecto en el análisis ni en los resultados que se entregan en la plataforma.




